Hombre asegurando una moto de motocross en la caja de una pickup con correas de amarre STRAPTOR naranjas, en un camino de montaña

Cómo sujetar una moto en un remolque o en una pickup, paso a paso

Cargar una moto en un remolque o en la caja de una pickup no tiene misterio, pero sí tiene orden. La mayoría de los sustos en carretera no vienen de una correa que se rompe: vienen de una moto que se mueve tres centímetros en la primera frenada fuerte y a partir de ahí no para de bailar.

Esta es la forma de hacerlo bien, paso a paso.

Antes de subir la moto

Revisa el suelo del remolque o de la caja. Si está mojado o con barro, la rueda va a patinar al subir la rampa. Un trapo y treinta segundos ahorran un susto.

Localiza los puntos de anclaje del vehículo. Deben ser puntos preparados para ello: anillas, cáncamos o raíles. Nunca uses el paragolpes, una ballesta, un tubo de escape ni nada del sistema de frenos.

Y localiza los puntos de la moto donde vas a enganchar. Lo habitual y lo seguro es la parte inferior del manillar o las tijas, no el manillar por encima de los mandos ni los intermitentes.

Paso 1 — Sube la moto y déjala recta

Con la rampa bien apoyada y asegurada, sube la moto empujándola, no montado en ella. Si puedes, que alguien te ayude sujetando por detrás.

Colócala lo más adelante posible y bien recta. Si el remolque tiene cuña de rueda, mete la rueda delantera hasta el fondo: es lo que impide que la moto se vaya hacia delante o hacia los lados antes incluso de amarrarla.

Paso 2 — Las dos correas delanteras

Aquí está el 80% del trabajo. Engancha una correa a cada lado del manillar, en la parte baja, y llévalas hacia delante y hacia fuera, en diagonal. No verticales.

Ese ángulo es lo que sujeta la moto en tres direcciones a la vez: hacia abajo, hacia delante y lateralmente. Con las correas verticales, la moto queda comprimida pero libre de moverse a los lados.

Tensa alternando: un poco la izquierda, un poco la derecha, otro poco la izquierda. Si tensas una del todo primero, la moto se irá de lado y tendrás que empezar de nuevo.

Paso 3 — Comprime la horquilla, pero no del todo

La horquilla delantera debe quedar comprimida más o menos hasta la mitad de su recorrido. Esa compresión es la que mantiene la tensión constante cuando el remolque bota.

Sin compresión, cada bache afloja las correas. Con la horquilla comprimida a tope durante horas, castigas los retenes. La mitad es el equilibrio.

Paso 4 — Las traseras

Dos correas más desde el basculante o el subchasis hacia atrás, también en diagonal. No hace falta tensarlas tanto como las delanteras: su trabajo es impedir que la moto se vaya hacia atrás en una aceleración o en una cuesta.

Paso 5 — Recoge lo que sobra

Este es el paso que todo el mundo se salta y el que más problemas da.

La cinta sobrante que queda colgando ondea a 120 km/h, golpea la carrocería, roza la pintura y, si es lo bastante larga, puede llegar a enredarse en una rueda. Si tus correas son tradicionales, enróllala y átala. Si son retráctiles, la cinta se recoge sola dentro del mecanismo y este paso desaparece.

Y lo más importante: para a los diez minutos

Conduce diez minutos y detente en un sitio seguro. Comprueba las cuatro correas.

Casi siempre habrá que retensar alguna. Los primeros kilómetros son los que asientan la carga: la moto se acomoda, las cintas ceden un poco y lo que estaba firme deja de estarlo. Es la parada más rentable del viaje.

Errores que se repiten

  • Dos correas en vez de cuatro. Con dos, la moto pivota.
  • Enganchar en el manillar por encima de los mandos. Se doblan las manetas y se dañan los cables.
  • Correas verticales. Sujetan hacia abajo y nada más.
  • Tensar una del todo antes que la otra. La moto se va de lado.
  • Dejar la cinta sobrante suelta. Es el error más común y el más fácil de evitar.

Una nota sobre las cargas

Cada correa indica una cifra de carga. No la superes y revisa el estado de la cincha y de los ganchos antes de cada uso: una cincha con cortes, deshilachada o decolorada por el sol hay que retirarla, no seguir usándola.

Ten en cuenta además que la responsabilidad de que la carga vaya bien sujeta es siempre del conductor, y que las condiciones de transporte pueden variar según el país por el que circules.


En STRAPTOR fabricamos cinchas de amarre retráctiles: se tensan a mano con la carraca, como siempre, y al soltarlas la cinta se recoge sola dentro del mecanismo. Sin cintas sueltas ni enredos.


Example blog post
Example blog post
Example blog post