Abres el maletero, sacas las correas y primero toca separarlas. La cincha de una se ha mezclado con la de otra y los ganchos se han enganchado entre sí. Es un paso más antes de poder sujetar la carga.
Por qué aparecen los enredos
Cuando guardas las correas con la cincha suelta, los tramos largos y los ganchos pueden mezclarse al moverlos. Dejarlas enrolladas y sujetas ayuda a mantenerlas ordenadas.
Cómo guardar una correa tradicional
Revisa la correa y deja que se seque antes de guardarla. Enróllala, sujeta el rollo y guarda las correas ordenadas en una bolsa o compartimento. Así será más fácil prepararlas para el siguiente uso.
Mientras transportas la carga, recoge también la correa sobrante y comprueba que quede sujeta.
¿Qué diferencia hay con una correa de recogida automática?
Una correa STRAPTOR recoge la cincha en su propio mecanismo. La extiendes hasta el anclaje y el resto permanece recogido. Al terminar, liberas el mecanismo y acompañas la correa mientras se recoge.
- Sin correa sobrante: el tramo que no utilizas queda dentro del mecanismo.
- Sin enrollar a mano: la correa vuelve al carrete al liberar el mecanismo.
- Sin enredos al guardarla: cada correa mantiene la cincha recogida.
Más cómoda en cada uso
Preparar la moto para salir, sujetar el equipaje o recoger el remolque al volver. Cuando usas correas a menudo, agradeces poder guardarlas sin enrollar metros de cincha y encontrarlas listas la próxima vez.
Elige el modelo para tu carga
Falcon 700 para moto y carga, Kestrel 600 para equipaje y usos ligeros, y Osprey 1200 para el amarre de popa en remolques náuticos. Comprueba siempre la longitud, el tipo de gancho y las capacidades del modelo.
Cuida tu STRAPTOR
Revisa la cincha, los ganchos y el mecanismo antes de cada uso. Retira la correa si presenta daños y acompáñala al recogerse. Guárdala seca; después de usarla en agua salada, aclárala con agua dulce y deja que se seque.
La seguridad de siempre. Sin el lío de siempre.
